El primer cliente
¡Qué bueno que
regresas! Veamos que hay por aquí.
En la entrada
anterior te dije que debes diferenciarte para tener éxito en Fiverr y que, si
no lo haces, tus posibilidades son del 1%. Pues yo empecé haciendo justo lo
contrario.
Como buena novata,
comencé ofreciendo mis servicios como redactora y traductora, justo lo que más
abunda en Fiverr y otros portales freelance
al lado del diseño de imagen corporativa. Y ¿a que no adivinas qué pasó?...
¡Fui parte del 1%! Pero no me sirvió de nada, ya te explico qué pasó.
Recibí un mensaje
de una bloguera que estaba buscando redactores para su página. Le envié unos
artículos de prueba, le gustaron y me pidió más. Sí me pagó, pero directamente
a PayPal, nunca compró mi Gig, lo cual imposibilitó que pudiera dejarme una review con X cantidad de estrellas que
mis potenciales clientes tomarían en cuenta antes de contratarme (ya hablaré de
esto en otra entrada). Y todo eso hizo que mi esfuerzo (aunque fue pagado)
pasase desapercibido, como si nadie me hubiese contratado nunca.
Entonces, segundo
error a no cometer: Cuida siempre que tu cliente compre tu Gig y nunca
entregues un trabajo oficial si esa persona no ha hecho su orden.
Hasta aquí por
hoy. Atento a la próxima entrada, donde hablaré de ese cliente que nadie
quiere: el mal cliente.


No hay comentarios.: